Prisión para 12 de los miembros de la red que dirigía una treintena de puntos de venta de droga en Cartagena

El titular del juzgado de Instrucción número 5 de Cartagena ha ordenado el ingreso en prisión provisional para 12 de los detenidos en la operación ‘Lurigancho’

Para dos de esos detenidos, el juez ha ordenado prisión eludible bajo fianza, según informaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia (TSJMU). Otros seis han quedado en libertad con obligación de comparecer periódicamente en el juzgado.

El procedimiento está abierto para la investigación de delito de tráfico de drogas que causan grave daño a la salud y que no causan grave daño a la salud, pertenencia a organizacion criminal, tenencia ilícita de armas y depósito de munición.

Además, se sigue contra algunos investigados por falsificación documental, hurto/robo/apropiación indebida, infidelidad en la custodia de documentos, impedir la persecución de delitos y cohecho indiciariamente cometidos por funcionarios públicos.

El magistrado levantó este jueves el secreto de las actuaciones, que se prolongaron hasta avanzada la madrugada. En la operación se practicaron 30 registros simultáneos en los que participaron 10 letrados de la Administración de Justicia para dar fe pública del material intervenido y las sustancias incautadas.

DETALLES DE LA OPERACIÓN

Las actuaciones se iniciaron el pasado año, cuando el Juzgado de Instrucción número 5 de Cartagena, coordinado con la Fiscalía Especial Antidroga de la Fiscalía Superior de la Región de Murcia, dispuso que la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la 5ª Zona de la Guardia Civil de Murcia abriera una operación para investigar las presuntas actividades ilícitas relacionadas con el tráfico de drogas que estaba cometiendo una importante estructura criminal asentada en Cartagena, según informaron fuentes de la Benemérita en un comunicado.

Se trata de una organización criminal que, presuntamente, controlaba numerosos puntos de venta de droga al menudeo, conocidos coloquialmente como ‘garitos’, ubicados en tres populares barrios cartageneros conocidos por esta actividad, como Los Mateos, Santa Lucía y Virgen de la Caridad: el popular barrio de ‘Las 600’.

Factores en una operación de tal envergadura como la ubicación de los puntos de venta de drogas y las residencias de los líderes de la trama, la mayoría de ellos en barriadas cuasi-marginales de la ciudad portuaria, su idiosincrasia vecinal, las elevadas medidas de seguridad que éstos adoptaban y otros aspectos a tener en cuenta por su complejidad, han obligado a los investigadores a emplear novedosas y avanzadas técnicas de investigación.

Los guardias civiles mantuvieron un control exhaustivo de las actividades de los principales investigados, lo que permitió conocer sus costumbres y su modo de actuar, información fundamental para ponerlos a disposición judicial y para que finalmente se pueda graduar las responsabilidades de cada uno de los investigados.

Tras varios meses de investigación y una vez obtenidos todos los indicios necesarios, la Guardia Civil planificó la fase de explotación de la operación, en la que también influyó la crisis sanitaria del Coronavirus.

UN DISPOSITIVO CON CERCA DE 500 GUARDIAS CIVILES

El operativo desarrollado fue uno de los de mayor magnitud planificado en el seno de Guardia Civil para este tipo de actuaciones, requiriendo la implicación en su ejecución de varias unidades sumamente especializadas, venidas de distintos puntos del territorio nacional, tanto de intervención inmediata -como la Unidad Especial de Intervención (UEI) y la Agrupación de Reserva y Seguridad (ARS)-, como de otras especialidades como perros adiestrados en la búsqueda de dinero, etc. Un dispositivo con cerca de 500 guardias civiles.

La madrugada del pasado martes, 9 de junio, se inició la fase de explotación de la operación, en la que, sin incidentes personales o materiales, se efectuaron 31 entradas y registros, 28 de manera simultánea en los barrios cartageneros de Los Mateos, Santa Lucía y ‘Las 600’, así como en otros domicilios de La Unión, Mazarrón y Torre Pacheco, los dos últimos en resorts de lujo donde varios de los principales sospechosos habían alquilado viviendas vacacionales.

En los registros y en otras actuaciones, la Guardia Civil detuvo a 34 personas, a las que se les atribuye la presunta autoría de los delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y blanqueo de capitales.

Los registros se efectuaron en los domicilios personales de los integrantes de la trama criminal ahora desmantelada y de algún familiar que colaboraba con ellos, así como en cinco puntos de venta de droga que regentaban, establecidos en Los Mateos y en ‘Las 600’, resultando el acceso a estos ‘garitos’ de gran dificultad, debido a las medidas físicas de seguridad que adoptan los traficantes, contando con circuitos de vídeo vigilancia y dispositivos de blindaje de sus accesos.

Se incautaron diferentes tipos de drogas, cocaína en varios modos de consumo (1,500 kg), marihuana (100 kg), cogollos de marihuana (16 kg) heroína (0,500 kg), polen de hachís (0,200 kg), metadona (1,500 kg) y alrededor de 45.000 unidades de medicamentos psicotrópicos.

También se incautaron alrededor de 300.000 euros en metálico, entre los que abundan monedas de distinto valor facial. Se recuperaron dos pistolas del calibre 9 milímetros Parabellum y un revolver del calibre 38 Special, todas ellas aptas para hacer fuego real, cartuchería, así como otras armas simuladas y de gas comprimido. Además se ha incautado una decena de vehículos, algunos de ellos de alta gama, y numerosos efectos relacionados con el tráfico de drogas.

El desarrollo de la operación ‘Lurigancho’ ha permitido desarticular un popular clan familiar, asentado en Cartagena y dedicado al tráfico de drogas, tanto al menudeo en la ciudad portuaria como a la distribución de sustancias estupefacientes a otras organizaciones delictivas de la Región de Murcia y de comunidades autónomas limítrofes.

Los detenidos -la mayoría de nacionalidad española, de entre 20 y 60 años, residentes en Cartagena y la mayoría con antecedentes por hechos delictivos similares-, la droga aprehendida, los efectos incautados y las diligencias instruidas fueron puestos a disposición del Juzgado de Instrucción número 5 de Cartagena (Murcia), que ejerció la dirección judicial de la operación.

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